El Test Prenatal No Invasivo es una innovadora herramienta de detección que revoluciona la forma en que se evalúa el bienestar del feto durante el embarazo. Se trata de un avance científico, ya que se trata de una aplicación práctica y eficiente en la salud maternal y fetal.
En este artículo, exploraremos a fondo qué es exactamente esta técnica, cómo funciona y en qué se diferencia de otros métodos de detección prenatal.
Un test prenatal no invasivo (NIPT de sus siglas en inglés) es una prueba de detección que se realiza durante el embarazo para evaluar el riesgo de ciertas anomalías cromosómicas en el feto, como el síndrome de Down (trisomía 21), el síndrome de Edwards (trisomía 18) y el síndrome de Patau (trisomía 13), entre otros. Además, es una técnica que permite saber el sexo del bebé incluso antes que por ecografía. En nuestra clínica de reproducción asistida en Madrid es una práctica que utilizamos en nuestro día a día.
La característica principal de este tipo de prueba es que se realiza a partir de una muestra de sangre de la madre, lo que lo hace no invasivo en comparación con otros métodos diagnósticos como la amniocentesis o la biopsia corial, que implican la extracción de líquido amniótico o tejido de la placenta, respectivamente.
El Test Prenatal No Invasivo forma parte de las pruebas que se realizan una vez se consigue el embarazo, ya sea de forma natural o gracias a un tratamiento para ser padres. Funciona mediante la detección y análisis de fragmentos de ADN fetal que circulan en la sangre materna durante el embarazo. Aunque el concepto detrás del NIPT es sofisticado, su proceso es simple y seguro.
El proceso comienza con la extracción de una pequeña muestra de sangre de la madre, generalmente a partir de la semana 10 del embarazo. Esta muestra contiene ADN de la madre, pero también incluye fragmentos de ADN del feto que se liberan de la placenta en desarrollo.
Una vez obtenida la muestra de sangre, se separan los fragmentos de ADN fetal de los maternos. Esto se logra mediante técnicas avanzadas de biología molecular que pueden distinguir y seleccionar específicamente los fragmentos de ADN que provienen del feto.
Después de la separación, los fragmentos de ADN fetal se someten a secuenciación, un proceso que permite identificar y analizar el contenido genético de manera detallada. Durante este paso, se examinan los cromosomas en busca de anomalías, como trisomías, que son alteraciones en el número de cromosomas.
Una vez completada la secuenciación, los resultados se analizan para evaluar el riesgo de anomalías cromosómicas en el feto, como el síndrome de Down (trisomía 21), el síndrome de Edwards (trisomía 18) y el síndrome de Patau (trisomía 13), entre otros. Estos resultados se presentan en forma de probabilidades o riesgo relativo.
Entre las ventajas más destacadas podemos encontrar:
Por otro lado, también hay algunas desventajas que se deben considerar:
Ahora que ya sabes lo que es el test prenatal no invasivo, ¿consideras realizar esta prueba durante tu embarazo?
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