El tratamiento suele durar algo más de 15 días y comienza coincidiendo con los primeros días del ciclo menstrual. En algunos casos, puede ser necesario tomar anticonceptivos previamente para sincronizar el proceso.
La estimulación ovárica se realiza mediante gonadotropinas, con el objetivo de favorecer el desarrollo de varios folículos. Durante esta fase, se lleva a cabo un control ecográfico periódico, ya que cada mujer responde de forma diferente y el tratamiento se ajusta de manera personalizada.