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Ser madre sola, una elección cada vez más habitual

Ser madre sola, una elección cada vez más habitual
Madres solas por elección

Las mujeres son cada vez más conscientes de que la fertilidad disminuye con la edad. Las probabilidades de embarazo descienden sobre todo a partir de los 35 años.

Antes de esa edad, el porcentaje de gestación por mes es del 25%, con 38 años baja al 15%, con 40 años es del 7% y con 44 tan sólo del 1-2%.

Ante el tic tac del reloj biológico, algunas mujeres deciden preservar su fertilidad a través de la criopreservación de los ovocitos, pero la mayoría toman la decisión de ser madres, aunque no tengan pareja en ese momento, y realizan un tratamiento de reproducción asistida. A pesar de la diversidad en cuanto a profesión y nivel sociocultural, todas estas mujeres comparten un alto grado de independencia y una gran seguridad en el proyecto que van a emprender.

Cuando una mujer emprende su proyecto de familia en solitario, el tratamiento más adecuado depende de cada caso, por lo que en FIVMadrid realizamos una valoración de forma individual. En función de la edad, perfil hormonal, ecografía… puede ser más adecuado comenzar por tratamientos de Inseminación Artificial (IA) o bien realizar directamente Fecundación In Vitro (FIV), ya sea con óvulos propios o de donante.

La decisión de utilizar óvulos de donante, tratamiento recomendado cuando los óvulos propios no tienen la calidad necesaria para lograr la gestación, es casi más difícil que la de ser madre en solitario. Es una noticia que se recibe con tristeza. Las mujeres deben elaborar un duelo en el que deben canalizar las primeras emociones que surgen por no estar genéticamente vinculadas a su hijo. La primera reacción es la de sorpresa; la mayoría de ellas nunca se habían planteado no poder ser madres utilizando sus propios óvulos y sienten que no es posible que esto les esté sucediendo a ellas. A veces pueden pensar que han sido engañadas por la sociedad, por la comunidad médica, por su propia ignorancia sobre el tema. Se preguntan: “¿Por qué no me dijeron antes que con mi edad no iba a poder ser madre?, ¿En qué estaba yo pensando?”. Aparecen el enfado, la rabia, la impotencia, la culpa y la tristeza, que se van desvaneciendo. Si bien es cierto que al principio les produce un impacto muy fuerte el escuchar la palabra “donación”, la realidad es que finalmente, tras meditarlo con tranquilidad, suelen aceptar esta opción con gran ilusión y optimismo.

Las mujeres que deciden realizar un tratamiento de reproducción asistida para ser madres solas son mujeres que, en la mayoría de los casos, acuden sin el estrés “previo” de haber estado buscando un embarazo sin éxito. Esto, junto con el hecho de que generalmente han meditado mucho antes de tomar la decisión de formar su propia familia, hace que se nos presenten como mujeres seguras y con gran estabilidad emocional.

El apoyo de la familia y los amigos es fundamental para las madres solas. Representan una gran ayuda en la crianza de su hijo, pero además son el soporte emocional durante todo el proceso de búsqueda del mismo.

Dra. Marian Chávez Guardado, Ginecóloga de FIVMadrid

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