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Sangrado de implantación

Sangrado de implantación

La trasferencia de embriones es el momento más estresante en los tratamientos de Reproducción Asistida. Muchos lo percibís como la hora de la verdad, porque se obtiene mucha información acerca de los gametos y la calidad embrionaria.

La llamada beta espera no ayuda. Es el tiempo que hay que esperar entre la trasferencia y la prueba de embarazo. Cada dolor, sangrado o náusea es interpretado en un sentido o en otro. Vamos a explicar los síntomas más habituales que aparecen tras la trasferencia de embriones y por qué se puede producir el sangrado o manchado tras la implantación.

Durante la trasferencia, se coloca el embrión en el fondo del útero. Al pasar por el cuello del útero la cánula donde va el embrión, puede ocasionar rotura de pequeños vasos sanguíneos y producir sangrados o manchados leves los días siguientes a la transferencia. Estos manchados no tienen ninguna trascendencia.

Cuando el embrión se adhiere a la pared interna del útero se rompen unas pequeñas venas y arterias que habitualmente conectan con el endometrio, y esto puede provocar de nuevo un sangrado, que en este caso es llamado “ hemorragia de implantación”.

Aproximadamente, hasta un 30-40% de las mujeres tienen una ligera pérdida de sangre en la implantación del embrión en el útero.

Lo más frecuente es que el sangrado aparezca en las primeras semanas de gestación, momento que suele coincidir con la fecha prevista para la teórica menstruación, por lo que podría confundirse con ella.

Estas pérdidas pueden durar varios días, su intensidad suele ser menor que la de una menstruación, aunque a veces pueden asemejar una regla normal, y su color puede ser más oscuro.

No existe una relación directa entre el sangrado de implantación y el riesgo de aborto o embarazo ectópico, dado que estos pueden ocurrir sin sangrado alguno.

Si sangras, te recomendamos que consultes con tu ginecólogo, quien podrá confirmarte si se trata de un sangrado de implantación o no , así como lo que debes hacer.

En las dos semanas de espera desde la transferencia embrionaria hasta la realización de la prueba de embarazo, nuestra recomendación es que intentes llevar una vida lo más activa que te permita tu estado físico. No dejes de hacer los planes y las actividades que surjan; intenta tener tu mente ocupada. De esta forma limitarás la observación excesiva de síntomas y evitarás extraer conclusiones sobre el resultado del tratamiento, ya que la prueba de embarazo es la única que puede confirmar la gestación.

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