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Recomendamos realizar una ICSI en lugar de una FIV convencional

Recomendamos realizar una ICSI en lugar de una FIV convencional

Al realizar un tratamiento de Fecundación in vitro (FIV) convencional, en un porcentaje de los casos los espermatozoides no fecundan el óvulo, por lo que en FivMadrid recomendamos a la mayoría de las mujeres que se realizan este tratamiento de reproducción asistida que opten directamente por una FIV con ICSI para asegurar así la fecundación, aunque cada mujer es diferente y será el especialista en reproducción asistida quien valore esta decisión en cada caso.

Lo mejor es que empecemos por el principio y expliquemos bien estas dos técnicas que, a pesar de tener en común que el espermatozoide fecunda el óvulo en el laboratorio, son muy diferentes a la hora de llevarlas a cabo en un tratamiento de reproducción asistida.

La Fecundación In Vitro (FIV) convencional consiste en la fecundación de un óvulo por un espermatozoide fuera del cuerpo de la mujer, para luego transferirlo a su útero. Para realizar la fecundación se colocan los óvulos y el semen previamente preparado en un recipiente llamado placa de Petri, y se introduce en un incubador que permite mantenerlos en un ambiente parecido al de las trompas. Pasadas 17-19 horas, se comprueba cuántos óvulos han sido fecundados. Los embriones conseguidos se mantendrán en el incubador entre 2 y 5 días, antes de transferirse al útero, donde continuarán desarrollándose como en un embarazo normal.

La FIV convencional se recomienda en casos de infertilidad de origen desconocido cuando la mujer tiene una buena reserva ovárica y no hay un factor masculino importante, para aprovechar la ventaja de la selección natural de espermatozoides.

La Microinyección Intracitoplasmática o ICSI consiste en introducir el espermatozoide directamente dentro del óvulo, en el laboratorio, en lugar de ponerlos juntos y esperar a que ocurra la fecundación. Para realizarla es necesario un microscopio con micromanipulación que lleva acoplado un sistema para sujetar el óvulo y una aguja de vidrio muy fina, con la que el embriólogo clínico introducirá el espermatozoide seleccionado.

Se recomienda utilizar la FIV con ICSI en parejas donde previamente han fracasado tratamientos más sencillos como la inseminación artificial, la mujer tiene una baja reserva ovárica, hay un factor espermático diagnosticado, si ha ocurrido ya un fallo de fecundación en una FIV convencional o se va a realizar un estudio genético de los embriones.

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