Las familias formadas mediante donación de óvulos, semen o embriones pueden encontrarse ante una pregunta importante: ¿cuándo y cómo explicar al niño su origen? A esta cuestión se suma otra diferente y más compleja: ¿deberían las personas concebidas mediante una donación poder conocer la identidad del donante?
Aunque ambos asuntos están relacionados, no significan exactamente lo mismo. Una cosa es explicar al menor que fue concebido mediante gametos donados y otra distinta es facilitarle información identificativa sobre la persona donante.
La investigación psicológica y el debate bioético de los últimos años han ayudado a comprender mejor las necesidades de las familias y de las personas concebidas mediante donación. Sin embargo, no existe una respuesta única que pueda aplicarse de la misma manera a todos los casos.
Hablar con los hijos sobre su origen
Durante muchos años, algunas familias optaban por mantener en secreto la utilización de gametos donados. Actualmente, numerosos profesionales recomiendan abordar el origen del niño de manera progresiva, natural y adaptada a su edad.
Los estudios disponibles sugieren que conocer esta información desde la infancia puede favorecer una integración más natural del origen reproductivo dentro de la historia familiar. También reduce el riesgo de que la persona descubra esta información accidentalmente durante la adolescencia o la edad adulta, una situación que puede generar sentimientos de engaño, pérdida de confianza o desconcierto.
Esto no significa que exista una edad exacta o una única forma correcta de explicarlo. La comunicación debe adaptarse al desarrollo del niño, al modelo familiar y a las circunstancias particulares de cada familia. Cuando existen dudas, el acompañamiento de profesionales especializados en psicología reproductiva puede resultar de ayuda.
Conocer el origen no es lo mismo que conocer la identidad del donante
Es importante diferenciar entre dos niveles de información:
- Conocer el origen reproductivo: saber que para la concepción se utilizaron óvulos, semen o embriones procedentes de una donación.
- Conocer información sobre el donante: acceder a datos médicos, fenotípicos, biográficos o personales.
- Conocer su identidad: disponer de información que permita identificar o localizar a la persona donante.
Una persona puede querer conocer su origen y determinados datos sobre el donante sin desear establecer contacto con él. Del mismo modo, puede mostrar curiosidad durante una etapa de su vida y dejar de tenerla posteriormente.
¿Por qué algunas personas desean conocer la identidad del donante?
Las investigaciones realizadas con personas concebidas mediante donación han identificado diferentes motivaciones. Estas razones no se presentan en todos los casos ni tienen la misma importancia para cada persona.
Completar la historia personal
Algunas personas consideran que la información sobre su origen genético forma parte de su historia de vida. Conocer determinados datos sobre el donante puede ayudarles a construir un relato más completo sobre su procedencia.
Conocer antecedentes médicos
El interés también puede estar relacionado con la historia clínica familiar, la posible existencia de enfermedades hereditarias o la actualización de información médica que no se conocía en el momento de la donación.
En los programas de donación se realizan evaluaciones médicas y genéticas conforme a la normativa y a los conocimientos disponibles. No obstante, la información sanitaria puede evolucionar con el paso de los años.
Saber si existen semejanzas
Algunas personas sienten curiosidad por conocer el aspecto físico, la personalidad, las aficiones o las capacidades del donante. Pueden preguntarse si comparten determinados rasgos o características con él.
Conocer la genealogía
Otra motivación frecuente es el deseo de obtener información sobre los antecedentes familiares, culturales o geográficos asociados a la persona donante.
Localizar a posibles hermanos genéticos
Las personas concebidas con gametos del mismo donante pueden compartir parte de su información genética. Algunas muestran interés por saber si existen otros descendientes del mismo donante o por establecer contacto con ellos.
Establecer algún tipo de contacto
En determinados casos existe el deseo de conocer personalmente al donante. Sin embargo, querer identificarlo no implica necesariamente buscar una relación paterna o materna. Las expectativas pueden limitarse a conversar, resolver algunas preguntas o intercambiar información.
No todas las personas quieren conocer al donante
También existen personas concebidas mediante donación que no sienten la necesidad de conocer la identidad del donante. Algunas consideran suficiente saber cómo fueron concebidas y disponer de información médica o no identificativa.
Otras prefieren preservar su intimidad y la del donante, no desean alterar su dinámica familiar o simplemente no sienten curiosidad.
Por tanto, conviene evitar dos afirmaciones extremas: que todas las personas concebidas mediante donación necesitan conocer al donante o que ninguna necesita hacerlo. Las experiencias, expectativas y necesidades pueden ser muy diferentes.
¿Puede conocer un niño la identidad del donante en España?
En España, la donación de gametos está regulada por la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida.
La normativa establece que la donación es anónima y que los bancos de gametos y los centros de reproducción asistida deben garantizar la confidencialidad de los datos identificativos del donante.
Los hijos nacidos mediante estas técnicas, sus representantes legales y las personas receptoras pueden solicitar información general sobre el donante que no permita identificarlo. Esta información puede incluir determinados datos médicos o características generales conservadas por el centro.
La identidad solamente puede revelarse de forma excepcional cuando exista un peligro cierto para la vida o la salud del hijo y conocerla resulte indispensable, o cuando proceda conforme a la legislación procesal penal. La revelación no supone en ningún caso el establecimiento de una relación legal de filiación con el donante.
Anonimato, identidad abierta y doble vía
La legislación sobre donación de gametos no es igual en todos los países. Algunos mantienen sistemas anónimos, mientras que otros permiten que las personas concebidas mediante donación soliciten la identidad del donante al alcanzar una determinada edad.
También se ha planteado la denominada doble vía, en la que las familias pueden escoger entre un donante anónimo y otro que haya aceptado que su identidad pueda conocerse en el futuro.
Cada modelo plantea cuestiones psicológicas, médicas, jurídicas y éticas diferentes. Además, la expansión de las pruebas genéticas comerciales y las bases de datos genealógicas dificulta garantizar un anonimato absoluto, incluso en países cuya legislación continúa protegiendo formalmente la identidad del donante.
¿Cómo explicar al niño que fue concebido mediante una donación?
La conversación puede integrarse de manera progresiva dentro de la historia familiar, utilizando palabras sencillas y adaptadas a la edad del menor.
Algunas recomendaciones generales son:
- Introducir el tema de forma natural desde los primeros años.
- Utilizar explicaciones sencillas que puedan ampliarse conforme el niño crezca.
- Responder con sinceridad a sus preguntas.
- No presentar el origen como un secreto o un acontecimiento negativo.
- Diferenciar entre el papel del donante y el de las personas que ejercen la maternidad o la paternidad.
- Aceptar que el niño puede mostrar curiosidad, indiferencia o emociones cambiantes.
- Solicitar orientación psicológica especializada cuando la familia no sepa cómo abordar la conversación.
Una decisión que debe respetar la historia de cada persona
Explicar a los hijos que fueron concebidos mediante una donación y permitirles expresar sus dudas contribuye a construir una relación basada en la confianza. No obstante, el posible acceso a la identidad del donante constituye un debate diferente, condicionado por la legislación y por las necesidades individuales de cada persona.
Algunas personas desean obtener información médica, conocer su genealogía o contactar con otros descendientes del mismo donante. Otras no sienten esa necesidad. Escuchar todas estas posiciones resulta esencial para acompañar adecuadamente a las familias formadas mediante reproducción asistida.
Artículo revisado por Giuliana Baccino, PhD
Especialista en psicología de la reproducción asistida
Clínica FIVMadrid
Referencias y fuentes consultadas
- Ravelingien, A., Provoost, V. y Pennings, G.
Open-Identity Sperm Donation: How Does Offering Donor-Identifying Information Relate to Donor-Conceived Offspring’s Wishes and Needs?
- Ilioi, E. C. et al.
The role of age of disclosure of biological origins in the psychological wellbeing of adolescents conceived by reproductive donation
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Parents’ disclosure to their donor-conceived children in the last 10 years and factors affecting disclosure
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Good practice recommendations for information provision for those involved in reproductive donation
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Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida
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