La cardiotocografía es una prueba diagnóstica fundamental en el seguimiento del embarazo y durante el parto. Su finalidad es evaluar el bienestar fetal mediante el registro simultáneo de la frecuencia cardíaca del bebé y la actividad uterina.
En una clínica especializada en reproducción asistida en la Comunidad de Madrid, el control del embarazo adquiere una especial relevancia, ya que muchas gestaciones proceden de tratamientos como la inseminación artificial en Madrid o la fecundación in vitro. Antes de iniciar estos procedimientos, es frecuente que las pacientes consulten el precio de la fecundación in vitro en Madrid, pero tan importante como el tratamiento es el seguimiento posterior del embarazo para garantizar la salud materno-fetal.
Dentro de ese seguimiento, la cardiotocografía ocupa un papel clave, especialmente en el tercer trimestre y en situaciones de mayor riesgo obstétrico.
¿Qué es la cardiotocografía y por qué se utiliza durante el embarazo?
Cuando hablamos de qué es cardiotocografía, nos referimos a una técnica de monitorización fetal no invasiva que permite registrar de forma continua:
- La frecuencia cardíaca fetal.
- Las contracciones uterinas.
El resultado se representa en un gráfico denominado registro cardiotocográfico, que aporta información esencial sobre el estado de oxigenación y la respuesta neurológica del feto.
La cardiotocografía se utiliza durante el embarazo para:
- Evaluar el bienestar fetal en el tercer trimestre.
- Controlar embarazos de riesgo.
- Valorar la disminución de movimientos fetales.
- Monitorizar el trabajo de parto.
- Detectar posibles signos de sufrimiento fetal.
Es una herramienta segura tanto para la madre como para el bebé y forma parte del protocolo habitual de control obstétrico.
¿Cuál es el objetivo de la cardiotocografía?
El principal objetivo de la cardiotocografía es comprobar si el feto recibe suficiente oxígeno y si su sistema nervioso responde adecuadamente a los estímulos intrauterinos.
Con esta prueba se puede:
- Identificar alteraciones en la frecuencia cardíaca fetal.
- Evaluar la variabilidad del ritmo cardíaco.
- Analizar la respuesta del corazón del bebé ante las contracciones.
- Detectar patrones que sugieran hipoxia fetal.
Un registro cardiotocográfico normal indica que el bebé mantiene un adecuado equilibrio entre el sistema nervioso simpático y parasimpático, lo que suele asociarse a un buen estado de salud intrauterina.
¿Cómo se realiza una cardiotocografía?
La cardiotocografía es una prueba sencilla, indolora y no invasiva.
La paciente se coloca en posición semiincorporada o lateral. Posteriormente, se sitúan dos sensores sobre el abdomen:
- Un transductor Doppler que capta y registra la frecuencia cardíaca fetal.
- Un sensor de presión que detecta las contracciones uterinas.
Ambos sensores se fijan mediante cinturones elásticos y están conectados a un monitor que imprime el gráfico en tiempo real.
La duración habitual de la prueba es de 20 a 40 minutos. En algunos casos puede prolongarse si:
- El bebé está dormido.
- Se detecta un patrón dudoso.
- Se necesita confirmar la reactividad fetal.
No requiere preparación previa ni supone riesgos para la madre o el feto.
Tipos de cardiotocografía
Existen distintos tipos de cardiotocografía según el momento del embarazo y la finalidad clínica.
Cardiotocografía basal o en reposo
La cardiotocografía basal se realiza cuando la madre no presenta contracciones activas y no se aplica ningún estímulo externo.
También se denomina prueba sin estrés (NST). Su finalidad es valorar la frecuencia cardíaca fetal en condiciones basales.
Se analizan parámetros como:
- Frecuencia cardíaca basal (entre 110 y 160 latidos por minuto).
- Variabilidad.
- Aceleraciones espontáneas.
- Ausencia de desaceleraciones patológicas.
Es la modalidad más habitual en consultas prenatales del tercer trimestre.
Cardiotocografía durante el parto
Durante el trabajo de parto, la monitorización cardiotocográfica puede realizarse de forma continua.
En esta fase es especialmente importante evaluar cómo responde el bebé a las contracciones uterinas, ya que estas pueden reducir temporalmente el aporte de oxígeno.
Permite:
- Detectar precozmente signos de sufrimiento fetal.
- Tomar decisiones clínicas rápidas.
- Determinar la necesidad de intervenciones como cesárea o parto instrumental.
Cardiotocografía con estimulación
En algunos casos se recurre a una cardiotocografía con estimulación para comprobar la reactividad fetal.
Puede realizarse mediante:
- Estimulación vibroacústica.
- Inducción controlada de contracciones.
El objetivo es observar si el corazón del bebé responde con aceleraciones adecuadas tras el estímulo, lo que indica un buen estado neurológico.

¿Cómo interpretar los resultados?
La interpretación de un registro cardiotocográfico normal se basa en varios parámetros clínicos:
Frecuencia cardíaca basal
Debe mantenerse entre 110 y 160 latidos por minuto.
Variabilidad
Son pequeñas oscilaciones del ritmo cardíaco. Una variabilidad moderada es signo de bienestar fetal.
Aceleraciones
Incrementos transitorios de la frecuencia cardíaca asociados a movimientos fetales. Son un dato tranquilizador.
Desaceleraciones
Descensos del ritmo cardíaco. Pueden clasificarse en:
- Precoces (generalmente fisiológicas).
- Variables.
- Tardías (potencialmente indicativas de compromiso fetal).
Un patrón alterado no implica necesariamente una complicación grave, pero sí requiere valoración médica inmediata y, en ocasiones, pruebas complementarias.
Ventajas y limitaciones de la cardiotocografía
Ventajas
- Es una prueba no invasiva.
- No produce dolor.
- Es segura para madre y bebé.
- Permite monitorización continua.
- Detecta precozmente posibles alteraciones.
Limitaciones
- Puede generar falsos positivos.
- Su interpretación depende de la experiencia clínica.
- No siempre predice con exactitud el estado neonatal.
- En algunos casos requiere confirmación con otras pruebas (perfil biofísico, doppler fetal, etc.).
La cardiotocografía es una herramienta esencial en el control del embarazo y del parto. Permite evaluar de forma objetiva el bienestar fetal y facilita la toma de decisiones médicas cuando se detectan posibles alteraciones.
Especialmente en embarazos logrados mediante técnicas de reproducción asistida, donde el seguimiento es más estrecho, la monitorización fetal adquiere un papel fundamental para garantizar la seguridad materno-fetal hasta el momento del nacimiento.




