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Tu salud y la de tu bebé durante el embarazo

Tu salud y la de tu bebé durante el embarazo

La salud materno-fetal durante el embarazo depende en gran parte del propio estado de salud con el que la mujer y su pareja afrontan la gestación.

El control prenatal debe ser precoz, periódico, completo, y, por supuesto, de calidad y con cobertura amplia.

Dicho control debería iniciarse en el año que precede a la gestación con la consulta preconcepcional. La asistencia preconcepcional servirá para identificar condiciones sociales o médicas de los progenitores que puedan ser optimizadas antes de la concepción, con el fin de mejorar las posibilidades de conseguir los mejores resultados perinatales. La consulta preconcepcional deberá personalizarse para cada pareja según sus antecedentes y su historial reproductivo pero en líneas generales, sirve para evaluar el riesgo preconcepcional, llevar a cabo acciones educativas y promotoras de la salud y valorar la suplementación farmacológica adecuada en cada caso.

Durante el embarazo es necesaria la realización de controles periódicos. El número de visitas a tu ginecólogo puede oscilar entre 8 y10 si bien puede variar según las necesidades de cada gestación y es habitual que la frecuencia de estas visitas aumente a medida que se acerca el final del embarazo.

 

¿Qué me está pasando?

El embarazo va a ocasionar cambios en tu cuerpo, en tus emociones y en el entorno que te rodea. Todo ello es parte de una adaptación fisiológica del organismo para albergar y salvaguardar la salud de tu bebé.

Al final del embarazo tu peso habrá aumentado unos 9 o 10kg, este incremento será gradual, más notable en la última etapa del embarazo. Un incremento recomendable es de 1 o 1,5kg al mes.

Las mamas aumentarán de tamaño, se volverán más sensibles y el pezón y la areola adoptarán una coloración más oscura. El útero crecerá progresivamente con el avance de la gestación y puede experimentar contracciones ocasionales. La vagina se volverá más elástica, la mucosa se oscurecerá y es frecuente que aumente el  flujo vaginal, así como de las ganas de orinar.

 

¿Qué debo hacer? 

Tu salud y la de tu bebé dependerán en cierto modo de cómo te alimentes durante el embarazo.

Has de incluir en tu dieta todos los alimentos básicos, evitando grasas industriales, fritos, bebidas gaseosas y dulces en exceso.

No debes abusar de los productos “salados” (anchoas, “salazones”, snacks…), y es mejor usar sal yodada.

Lo ideal es realizar cinco comidas diarias no muy copiosas, después de las cuales se recomienda descansar sentada con los pies en alto. No acostada, para evitar ardores y reflujo.

 

La temida toxoplasmosis…

Como consejos para la prevención de la toxoplasmosis en el embarazo es suficiente con adoptar una adecuada higiene de manos (lavarse bien las manos antes de cualquier comida), así como evitar el contacto directo con gatos, sus heces y sus utensilios de comida. Se recomienda el uso de guantes si se realizan trabajos de jardinería. Y es importante el correcto lavado de frutas y vegetales cuando se ingieran crudos, así como evitar el consumo de carne cruda o poco cocinada, recordando dentro de dicho grupo algunos embutidos que no sean asados o cocidos.

 

Además, es peligroso para tu bebé:

El tabaco, el alcohol, así como otras drogas y sustancias tóxicas que pasan directamente a la circulación sanguínea. Tampoco debes tomar medicamentos que no hayan sido supervisados por tu ginecólogo.

 

Muy recomendable

  • Usar jabones neutros y una correcta hidratación corporal. Evitar el abuso en el empleo de salva-slips o desodorantes vaginales. Lo más adecuado es el uso de ropa interior de algodón, cambiándote las veces que necesites.
  • Tomar el sol con moderación y siempre con protector solar, así evitarás en gran parte, la aparición de “manchas” indeseadas.
  • Usar calzado cómodo de base ancha y, especialmente pasado el primer trimestre, ropa cómoda que no comprima el abdomen ni la circulación sanguínea.
  • El ejercicio físico durante la gestación es muy saludable, salvo indicaciones específicas de tu médico, caminar una hora diaria es la actividad más recomendable. Los ejercicios en el agua pueden ayudar a aliviar molestias de espalda y tampoco has de renunciar a sesiones suaves de Tai-Chi, Yoga o Pilates para embarazadas.

¡Disfruta de tu embarazo!

Dra. Bárbara Castro, Ginecóloga de FIVMadrid

 

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