¿Qué es un pólipo endometrial?
Un pólipo endometrial es un crecimiento benigno que aparece en el endometrio, la capa interna del útero. Puede ser pequeño o alcanzar mayor tamaño, y aparecer de forma única o múltiple. En muchos casos no causa síntomas y se detecta en una revisión ginecológica.
Síntomas más frecuentes
Los síntomas del pólipo endometrial pueden variar según el tamaño, la localización y el número de pólipos.
- Sangrado entre reglas.
- Reglas más abundantes.
- Sangrado después de las relaciones sexuales.
- Sangrado tras la menopausia.
- Dificultad para conseguir embarazo.
- Dolor pélvico leve en algunos casos.
Factores de riesgo
Las principales causas del pólipo endometrial no siempre están claras, pero suelen relacionarse con factores hormonales.
Algunos factores de riesgo son:
- Edad cercana a la menopausia.
- Alteraciones hormonales.
- Obesidad.
- Hipertensión.
- Tratamientos hormonales.
- Antecedentes de pólipos.
Diagnóstico
El diagnóstico del pólipo endometrial suele realizarse mediante ecografía ginecológica.
En algunos casos, la especialista puede solicitar pruebas complementarias como:
- Ecografía transvaginal.
- Histeroscopia.
- Biopsia endometrial.
- Estudio anatomopatológico si se extrae el pólipo.
La histeroscopia permite ver el interior del útero y confirmar la presencia del pólipo.
¿Puede afectar a la fertilidad?
Sí, un pólipo endometrial puede afectar a la fertilidad en algunos casos, especialmente si altera la cavidad uterina o dificulta la implantación del embrión.
No todos los pólipos impiden el embarazo, pero si existe dificultad para concebir o se va a realizar un tratamiento de reproducción asistida, es importante valorarlo.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño del pólipo, los síntomas, la edad de la paciente y el deseo de embarazo. Si te preguntas cómo quitar un pólipo endometrial, el procedimiento más habitual es la histeroscopia quirúrgica. Permite retirar el pólipo de forma dirigida y analizarlo después.
¿Existe riesgo de cáncer?
La mayoría de los pólipos endometriales son benignos. Sin embargo, en algunos casos pueden presentar alteraciones celulares, especialmente en mujeres posmenopáusicas o con sangrados anormales. Por eso, cuando se extirpa un pólipo endometrial, suele enviarse a analizar para confirmar su naturaleza.
Seguimiento y recurrencias
Después del tratamiento, puede recomendarse seguimiento ginecológico, sobre todo si han aparecido varios pólipos o si existe riesgo de recurrencia. El control dependerá de los síntomas, los antecedentes y el resultado del análisis del pólipo.
Si buscas embarazo o estás en un proceso de fertilidad, valorar y tratar un pólipo endometrial puede ayudar a mejorar las condiciones del útero antes de intentar la gestación.