biopsia-testicular

La ICSI con espermatozoides de origen testicular (TESE) permite ayudar a resolver casos de ausencia total de espermatozoides en el eyaculado (azoospermia). La azoospermia puede ser de origen obstructivo (como por ej. tras una vasectomía) o de origen secretor (varones cuyos testículos no producen espermatozoides o los producen de forma focal o marginal)

En estos varones una vez realizado un estudio completo que descarte alteraciones cromosómicas, puede realizarse una biopsia testicular (antes de la estimulación ovárica de la mujer) para obtener espermatozoides y congelar los que se obtengan para utilizarlos en una ICSI. Incluso en varones con cifras elevadas de FSH y testículos pequeños es posible obtener en alguna ocasión espermatozoides.

La técnica se realiza con sedación ligera y anestesia local de forma ambulante. Se realiza una pequeña incisión en el testículo y se obtiene una muestra de pulpa testicular que el biólogo analiza para ver si hay espermatozoides. Si en esa primera muestra no aparecen se puede obtener una segunda del mismo testículo o del otro testículo. Para finalizar se dan unos puntos de material reabsorbible y el paciente se va a casa tras un breve período de recuperación en la propia clínica.

En el postoperatorio se recomienda reposo relativo durante una semana y usar un slip ajustado o suspensorio escrotal. Las complicaciones son raras y de escasa entidad generalmente (infección, hematoma de la herida).